El pasado 25 de noviembre, con motivo del día Internacional por la eliminación de violencia contra las mujeres, Feministes de Catalunya nos concentramos en la Plaza Sant Jaume para exigir a las autoridades que pongan de una vez por todas la erradicación de la violencia machista como una prioridad y para recordar a las mujeres asesinadas.
En la concentración recordamos a las 79 mujeres asesinadas en lo que va de año, y que por desgracia a día de hoy son 81, leyendo las noticias publicadas en nuestra recopilación semanal de agresiones machistas, el Machiston Post, las cuales corrigimos para poner el nombre y la edad de las mujeres.
Al final de la acción queríamos proceder a hacer un minuto de silencio por todas las mujeres asesinadas, pero otras dos manifestaciones y una grúa justo al lado trabajando, nos lo impidieron.
Manifiesto 25 de noviembre 2022 día internacional por la eliminación de la violencia contra las mujeres
Una vez más las feministas conmemoramos el 25 de noviembre y levantamos la voz para denunciar la insoportable violencia contra las mujeres en nuestro país y en todo el mundo. Exigimos que la violencia machista sea considerada un problema de Estado, y una prioridad en la política internacional.
La violencia contra las mujeres no es una fatalidad. Tampoco son casos aislados ni lo ejercen hombres enfermos ni perturbados. Es fruto de un orden social que nos quiere sometidas y sumisas. El único factor de riesgo para sufrirlo es haber nacido con el sexo femenino. La violencia machista se aprende, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Los preocupantes datos del aumento de violencia sexual entre menores de edad nos alertan sobre cómo las nuevas generaciones reproducen comportamientos violentos y sexistas.
Desde Feministes de Catalunya constatamos cada semana en nuestro Machiston Post que las agresiones machistas contra las mujeres no paran. En lo que va de año, en España han sido asesinadas 79 mujeres, en la mayoría de los casos a manos de sus parejas o exparejas. La violencia sexual sigue aumentado en toda España, y especialmente en Cataluña, que es donde proporcionalmente se comentan más violaciones.
La violencia sexual está presente en el tiempo de ocio. Observamos con indignación que no existe una fiesta mayor sin agresiones sexuales. Aumentan las denuncias de violaciones grupales y los casos de mujeres drogadas y violadas por sumisión química en bares o discotecas.
Denunciamos que la pornografía llega a niños cada vez más jóvenes a través de internet, incluyendo vídeos de agresiones sexuales y contenidos profundamente violentos y misóginos. La pornografía enseña una sexualidad tóxica y violenta, en la que las mujeres son objetos al servicio del placer masculino. A pesar de que la relación entre pornografía y violencia sexual es incuestionable, no se contempla en la ley del Parlament de Catalunya que lleva por nombre «Ley del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista».
Denunciamos que en Cataluña y en el resto del Estado las mujeres prostituidas asesinadas no se contabilizan como víctimas de violencia machista. La prostitución es una de las formas más sistemáticas y crueles de violencia organizada contra las mujeres, captando a chicas jóvenes empobrecidas de todo el mundo para convertirlas en esclavas sexuales. Y envía el mensaje inequívoco de que las mujeres no somos ciudadanas libres e iguales, sino objetos a disposición de los hombres.
Continuamos reclamando una ley abolicionista del sistema prostitucional. La nueva ley que propone el gobierno es insuficiente. Ni persigue a los puteros, ni protege y resarce a las mujeres prostituidas. Resulta que «sólo sí es sí» excepto si el violador compra el consentimiento.
En relación a la ley «sólo sí es sí», denunciamos el antipunitivismo como principio inspirador de medidas penales para abordar la violencia machista, principio que sólo se aplica en los casos de agresiones contra las mujeres, y que nos culpabiliza hacer exigir un derecho tan fundamental como el derecho a la justicia.
Denunciamos también que el proyecto de ley trans y todas las leyes que cambian la categoría jurídica “sexo por “identidad de género”, permiten la libre elección del sexo registral poniendo así en peligro los derechos de las mujeres basados en el sexo. Y, además, fomentan estereotipos sexistas contrarios a la igualdad entre hombres y mujeres.
Denunciamos el preocupante aumento de chicas adolescentes que huyen de los roles y estereotipos de la feminidad patriarcal a través de tratamientos hormonales y cirugías irreversibles con la complicidad y la incitación de las administraciones.
Hartas de que la violencia machista no sea considerada una emergencia que amenaza a la democracia. Hartas de que el interminable recuento de crímenes, violaciones y abusos contra las mujeres no sea considerado como lo que es: terrorismo machista por disciplinar a las mujeres y mantenernos sometidas y calladas. Por eso, las organizaciones catalanas abolicionistas nos encontramos hoy en la plaza Sant Jaume de Barcelona para mostrar nuestra indignación ante el terrorismo machista que nos impide vivir como seres humanos libres e iguales y para exigir al gobierno catalán, al español, a los ayuntamientos ya la sociedad civil que se impliquen de una vez por todas en la prevención, la denuncia y la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.
¡Basta de terrorismo machista, ni una más, ni una menos, suficiente violencia contra las mujeres, suficientes estereotipos de género, suficiente explotación, abolición de la prostitución y de la pornografía!