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No son solo agresiones, es trata de personas

ElDiario.es en colaboración con Univisión Noticias han llevado a cabo una investigación por la cual, según indican, extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias acusan al cantante de agresiones sexuales. Los medios se han hecho eco de los testimonios de varias trabajadoras que relatan las agresiones sexuales cometidas por el cantante, así como de los métodos de coerción y privación de libertad tanto en las villas de España, como en las de República Dominicana y Bahamas.

El enfoque que se le está dando al caso es el de una agresión sexual en el ámbito laboral de tipo grave. Algunos medios, como La Sexta, lo han llegado a comparar cautelosamente con el caso de Jeffrey Epstein. El magnate norteamericano se dedicó, durante años, a captar a menores de zonas empobrecidas de Miami como “masajistas” y ofrecerlas sexualmente a sus amigos en fiestas privadas. 

Sin embargo, las diferencias entre ambos casos son más de método que de fondo. Si excluimos de la ecuación la edad de las mujeres y la presencia de los amigos, el modus operandi es idéntico. Las víctimas de Julio Iglesias relatan cómo fueron contratadas como fisioterapeutas o empleadas domésticas, coaccionadas y sometidas a un sistema de control continuo, privación de libertad, servidumbre y, finalmente, agresiones sexuales. Esta situación se produjo empleando engaño y abuso de poder por parte de Iglesias, así como de sus “encargadas”.

La contratación de las mujeres en base a sus fotografías, los exámenes ginecológicos, el test de las infecciones de transmisión sexual o las pruebas de embarazo demuestran una clara premeditación y organización de la explotación de carácter sexual. El imaginario del secuestro en una furgoneta al estilo Venganza (2008) de Liam Neeson ha provocado que la gente piense que solo hay trata si hay secuestro y una violenta privación de libertad, y no sepa identificarla cuando se la relatan las propias víctimas.

Además, cabe tener en cuenta que Julio Iglesias posee la nacionalidad dominicana, que ya le conviene para evadir impuestos en España, y es uno de los promotores inmobiliarios del negocio de la ubanización con aeropuerto de de Punta Cana con un gran reconocimiento en el país. Este hecho puede desdibujar la caracterización del modus operandi declarado por las mujeres.

Desde Feministes de Catalunya instamos a los medios a informar correctamente de los delitos que se identifican en los relatos de las trabajadoras de Julio Iglesias. No son agresiones, es trata de personas con fines de explotación sexual tal y como indica el artículo 177 bis del Código Penal:

La trata de seres humanos consiste en la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de una persona, incluido el intercambio o trasferencia de control sobre una persona, empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o de vulnerabilidad de la víctima nacional o extranjera, o mediante la entrega o recepción de pagos o beneficios para lograr el consentimiento de la persona que poseyera el control sobre la víctima, con cualquiera de las finalidades siguientes:

  • La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad.
  • La explotación sexual, incluyendo la pornografía.
  • La explotación para realizar actividades delictivas.
  • La extracción de sus órganos corporales.
  • La celebración de matrimonios forzados.