El jueves 2 de julio de 2026, Feministes de Catalunya organizó un #WebinarFeminista para presentar el libro Yo soy Nada. Historia de un secuestro y dos rescates (Ediciones B, 2026) junto con sus coautoras Nada Itrab y Neus Sala. El libro cuenta la historia real de Nada, que fue secuestrada a los nueve años por un conocido de la familia y llevada a la selva boliviana, donde fue abusada, explotada y silenciada, y qué ocurrió cuando fue rescatada.
Tiene la particularidad de haber sido escrito a cuatro manos. La experiencia en primera persona de Nada explicada por ella misma y el desarrollo de la operación de rescate narrado por la periodista Neus Sala se entrelazan como una trenza en esta historia que constituye una lectura imprescindible en el debate sobre la trata de menores y el desamparo institucional.
Neus Sala es una periodista especializada en cuestiones de investigación criminal y cuenta con numerosas participaciones en programas de radio y televisión. Comprometida con las víctimas más desfavorecidas, ha dado cobertura a catástrofes humanitarias, especializándose en la vulneración de los derechos de las niñas. Conoció la historia de Nada y la explicó desde el punto de vista de la investigación cuando esta se llevó a cabo.
En la actualidad, Nada Itrab estudia Derecho y Relaciones Internacionales en la universidad. Es activista en cuestiones de trata y desprotección de menores vulnerables. Cuando alcanzó la mayoría de edad, la periodista se puso en contacto con ella. Hasta aquel momento, Nada no conocía su propia historia. Fue Neus quien le explicó al menos aquella parte que había trascendido. Dado que Nada era menor de edad cuando fue rescatada, la policía no la interrogó. La DGAIA, institución que supuestamente debía protegerla cuando regresó a Cataluña, tampoco consideró necesario abordar con ella qué le había ocurrido para empezar a reparar el impacto de aquella experiencia. Así, Nada no tuvo información ni recibió la ayuda psicológica adecuada. Las negligencias por parte de esta administración se sucedieron a lo largo de los años siguientes.
A causa del trauma, Nada había olvidado gran parte de su experiencia hasta que lo que Neus le explicaba sobre las 1.100 páginas del sumario de su caso hizo que fuera recordando. Han trabajado conjuntamente durante los últimos cuatro años para escribir esta historia, que está lejos de ser un true crime: huye del morbo, pero habla sin ocultar las múltiples formas de explotación que sufrió.
Al igual que sucede en otros relatos testimoniales de chicas jóvenes víctimas de maltrato que se vuelcan en el aprendizaje y el estudio para llenarse de conocimiento, este libro es una muestra del gran esfuerzo personal de Nada por seguir denunciando las situaciones de vulneración que sufren las víctimas de explotación, a las que posteriormente se suma el maltrato institucional.
Este webinar no revela detalles sobre la trama del libro, pero sí pretende que la conversación con las autoras nos invite a reflexionar sobre la supuesta protección de la infancia en nuestro país. Es un testimonio y una denuncia contra el sistema de protección de las víctimas. La historia de Nada está marcada no solo por el secuestro, sino también por las dificultades posteriores a su rescate.
Abandono por parte de las instituciones
Sin que la DGAIA regularizara correctamente su situación legal, Nada afrontó la mayoría de edad sin poder estudiar ni trabajar, a pesar de haber obtenido un premio del Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat por sus calificaciones de Bachillerato. Antes de su caso, la universidad era gratuita para las víctimas de violencia de género, pero no para las de trata. Porque ninguna víctima de trata había llegado a la universidad antes que ella. También en este caso, su determinación y la de Neus dieron sus frutos e hicieron que esto cambiara.
Además, han conseguido que se agilicen los trámites para la obtención del ingreso mínimo vital con el fin de compatibilizarlo con trabajos remunerados. Entre las dos han llamado a la puerta de numerosas instituciones y, actualmente, la situación de Nada sigue siendo bastante comprometida. Si esto le ocurre a ella, siendo un caso mediático y contando con el apoyo de personas con recursos, ¿qué queda para el resto de mujeres y niñas en situaciones similares?
En un “primer mundo” en el que los políticos se visten de morado pero las mujeres seguimos viviendo una situación terrible, las autoras reclaman que la política se traduzca en hechos y no solo en escaparate y eslóganes. De hecho, ambas muestran su agradecimiento a los cuerpos y fuerzas de seguridad que participaron en el rescate de Nada y que posteriormente la han ayudado mucho más que otras instituciones que supuestamente deberían hacerlo.
El silenciamiento de su voz
Al vacío por parte de la administración se sumaron las dificultades para publicar el libro. La mayoría de las editoriales no querían publicar el relato escrito por Nada, y algunas sugirieron que otra persona lo escribiera en su nombre.
No fue hasta que el carisma y la inteligencia que desprende Nada llamaron la atención de algunos programas de televisión cuando algunas editoriales se interesaron por publicar el libro.
La falta de recursos
Las autoras denuncian la falta de recursos para que las mujeres puedan salir adelante y vivir con dignidad.
Ahora que su historia ha llamado la atención del público, Nada aprovecha para proponer lo que ella considera imprescindible para ayudar a otras mujeres o niñas que vivan una situación similar: el primer paso es que se las reconozca como víctimas para que puedan optar a ayuda psicológica y asistencial, que tengan acceso a centros como la CIBA, que tanto la ayudó, y que puedan optar a prestaciones económicas que les permitan salir adelante.
Neus hace una llamada de atención y menciona que, en la actualidad, los cuerpos policiales empiezan a encontrarse con casos de menores que sufren esta situación. El mercado de las explotaciones avanza más rápido de lo que la sociedad se adapta a buscar soluciones y todavía no existen espacios de protección y cuidado reales y efectivos para ellas y ellos.
En resumen, Yo soy Nada es una historia en la que encontramos lo mejor y lo peor de lo que podemos dar como seres humanos: desde la generosidad más allá de las obligaciones profesionales de todas las personas que han ayudado a Nada hasta la máxima capacidad de perversión que permite que estas explotaciones tengan lugar. Y, a través de ella, sus coautoras nos recuerdan que la dignidad es el elemento más importante para la recuperación de las víctimas después de las situaciones que han sufrido y que, sin los recursos adecuados, no serán capaces de conseguirlo.
Escrito por Cristina Tapia